Evangelio del Domingo

3domingopascuaLC 24,35-48


Los relatos evangélicos de la Resurrección de Jesús no pretenden ser pruebas aplastantes de la verdad del misterio. Una corte imparcial de ley descalificaría a los testigos como personas que están demasiado involucradas y afectadas por lo que reportan. Hay legítima sospecha, más aún, hay certeza de que son personas que tienen mucho interés en que sea verdad lo que dicen.




domingomisericordiaJuan 20, 19-31


En este segundo domingo de Pascua, la Iglesia nos invita a celebrar de manera especial este atributo central de la relación de Dios con nosotros que es su misericordia.

La misericordia es el nombre que el amor de Dios asume cuando se inclina sobre nuestra fragilidad y nuestro pecado. Cuando el amor de Dios desea comunicarse y darse como manantial y fuente de vida, se llama creación. Cuando el amor de Dios enfrenta nuestra incapacidad de recibir la vida y dejarnos querer, se llama misericordia.




resucitoJn 20, 1-9

La frase de María Magdalena a los discípulos puede describir con bastante exactitud la crisis espiritual que tantas veces nos afecta a los cristianos. La dureza de la vida nos lleva a menudo a dudar de la presencia y del apoyo de Jesús Resucitado.

Aunque la vida litúrgica de la Iglesia nos lleva a celebrar año tras año el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, el único Jesús con el que nosotros convivimos
a cada momento es el Resucitado.