fallecio S. Katlheen

Muy queridos hermanos: 18 de marzo de 2020

“Por el amor que te debo, me abandono enteramente a las disposiciones de tu santa voluntad”. Santa Luisa de Marillac
Con mucho dolor para nuestra congregación, hoy hemos recibido la noticia de que nuestra superiora general ha fallecido, llevaba varios meses con un tratamiento para el cáncer, en el primer momento pudo salir adelante con las quimioterapias, pero ya en la segunda etapa la enfermedad pudo más que ella.

Hemos venido acompañándola, y todas suplicábamos el milagro que le devolviera la salud, hoy el Padre Dios, siempre bueno y justo ha decido llevarla junto a Él.
Es verdad que nos sorprende y en este momento no entendemos, pero como nuestra fundadora, nos abandonamos a su voluntad por encima de la nuestra y le pedimos a Dios nos guie, nos muestre por dónde quiere conducirnos. Esta súplica confiada la hacemos en especial para las hermanas del consejo general, quienes han ido acompañando a nuestra querida S. Katlheen en todo momento.

Estamos convencidas de que ya nuestra muy querida hermana está serenamente en los brazos del maestro y servidor de los pobres, creemos que muchos de los que ella sirvió le han recibido diciéndole a Jesús: esta hija tuya me mostró con su dulzura tu rostro, a través de ella supe quién eras tú…

Damos gracias a Dios porque sor Katlhen hizo de su vida una ofrenda fecunda, tenía 68 años de edad y 47 de vida consagrada, sabemos que ofreció todo su dolor por la Iglesia y por la Compañía, confiamos en que su modo de acompañarnos será diferente, pero tenemos la certeza de que no dejará de estar entre nosotras.

A Maria, única Madre de la Compañía, le suplicamos que le conceda la gracia de gozar junto a Ella y que, con todos los santos de nuestra familia vicentina, intercedan por este momento histórico que vivimos, como congregación pero sobre todo, como mundo que está enfermo y sufriente.

Gracias a todos los que se van haciendo presente, por favor acompáñennos con su oración.

Las exequias de S. Katlheen serán el día 24 de marzo, solo podrán estar las hermanas que viven en la Casa Madre, Francia, nosotras nos mantenemos unidas.
Por la situación del coronavirus no sabemos si tendremos una Eucaristía pública, de ser así lo comunicaremos.
Dios los bendiga.

Agradecida por tantas muestras de cercanía:
S. Nadieska Almeida. H.C