mensaje de cuaresma 2020 de NadieskaMuy queridos hermanos:

Al preparar desde ayer el corazón para adentrarnos como comunidad en esta nueva cuaresma, me encontré con una pequeña reflexión que me ha dejado un buen sabor interior y me gustaría compartirlo únicamente con el deseo de que deje en cada uno de ustedes este mismo sabor o, si Él lo permite, un sabor más profundo en cada uno de ustedes.

Le pido a Jesús que nos bendiga con la GRACIA de acompañarlo en este camino que Èl emprende una vez más hacia Jerusalén …que nos capacite para tomar la cruz junto a Èl y como el cirineo, arrimemos nuestro hombro, que con esta posibilidad de sostener la cruz-su cruz- Èl sostenga la nuestra y juntos la de todos.

El Señor nos llama con amor: «vuélvete, date la vuelta que te quiero ver». Él nos quiere y nos conoce bien. Sabe que a veces somos un poco descuidados, y quiere ayudarnos para que recuperemos la serenidad, la paz y la alegría.

Hoy nos impondrán la ceniza sobre nuestra cabeza, mientras escucharemos: «Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás». No son palabras para asustarnos haciéndonos pensar en la muerte, sino para ponernos en la realidad y ayudarnos a encontrar la felicidad. Solos no somos nada: polvo y ceniza.

Pero Dios ha diseñado para cada una y cada uno, una historia de amor para hacernos felices. Como decía el poeta Francisco de Quevedo, refiriéndose a aquellos que han vivido cerca de Dios en su vida, que mantendrán su amor constante más allá de la muerte, «polvo serán, mas polvo enamorado».

Que entremos en este camino de gracia con el ánimo fortalecido, que lo que nos depare el Señor en "este desierto nuestro" lo podamos acoger desde la ofrenda por todos aquellos que viven el dolor, la exclusión, el drama del hambre, el desalojo, la migración, la falta de recursos, el silencio por miedo, la tristeza de ser víctima de cualquier abuso; que no nos sea ajena ninguna miseria, que todos los que se acerquen a nuestras casas, iglesias, catequesis, en todos nuestros espacios, que allí encuentren rostros serenos y acogedores, pero sobre todo: el gesto y la palabra oportuna…

A la Santísima Virgen, Madre del Amor Hermoso, nos acogemos para que al contemplar la realidad de nuestra vida, aunque sean patentes nuestras limitaciones y defectos, veamos la realidad: «polvo seremos, mas polvo enamorado».

Devolvamos esta serena alegría, este encanto de sabernos POLVO ENAMORADO, y muchos se alegraran de la certeza profunda del amor de Dios por cada uno.
Bendecida cuaresma…Con cariño fraterno: S.Nadieska y sus hermanos de la Junta Directiva.