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Al rezar en estos días por todo lo que estamos viviendo a nivel internacional, esta suplica es la que ha venido una y otra vez a mi corazón, como una jaculatoria que me devuelve serenidad ante lo que de alguna manera vamos vislumbrando que nos puede ocurrir como nación.

Me gustaría tener un corazón más grande y abrir mi mirada hacia tantos que también sufren por el CORONAVIRUS y estaría mintiendo si no expreso que también mi oración cada día se eleva por ellos, lo que a veces me preocupa es como hacer efectiva (mas encarnada) ésta oración…no me detengo porque sé que lo único que puedo seguir haciendo por ellos y por todos es rezar confiadamente.

Estoy convencida de que todos estamos muy pendientes de las noticias, y también cómo en nuestro querido país se está propagando con bastante rapidez. Me preocupa también que podamos ser presas del pánico, que se va colando en medio de la gente, y de alguna manera es normal cuando sabemos que la situación nuestra se hace más difícil por la crisis que llevamos viviendo durante tanto tiempo. Hoy al pensar en todo esto quiero hacerme eco de la invitación que se nos hace de tomar conciencia ciudadana y adoptar todas las medidas posibles, extremar los cuidados y ayudar a otros a que también cooperen en esos cuidados.

Pidamos a la vez que no caigamos en la tentación de cuidarnos solo a nosotros, miremos alrededor y sembremos esperanza, invitemos a nuestra gente a rezar desde sus hogares; no dejemos pasar el momento sin intentar que nuestro pueblo vuelva su mirada confiada a Dios, no caigamos en la tentación de creer que no nos escuchan, si nos ven fortalecidos descubrirán que no es fuerza nuestra, que somos vasija de barro sostenida por ALGUIEN que nos anima a confiar porque todo está en sus manos y El y solo El conduce nuestra historia…y juntos en el Espíritu sigamos pidiéndole al Padre que nos libre de todo mal, tanto del físico como el espiritual, que nos libre de la desconfianza, del miedo, que nos libre del egoísmo que nos conduce a mirarnos a nosotros mismos, que nos libre de abandonar la lucha por el bien de los demás, y sobre todo que nos libre de creernos suficientes.

Pidamos con seguridad porque EL nos ha prometido que si pedimos, recibiremos, busquemos la fuerza que procede de Él y la encontraremos. Llamemos a su corazón desde el amor suplicante que habita en el nuestro y él nos abrirá de par en par el suyo, y allí encontremos consuelo. En verdad pidamos, llamemos, busquemos…
Así mismo, les comunico que hemos decidido POSPONER O APLAZAR LA ASAMBLEA REGIONAL DE ORIENTE, en la medida en que vayan transcurriendo los días, seguiremos consultando e informando sobre el resto de las asambleas regionales.

En cuanto al taller de Iñaqui tengo que coordinar con Monseñor Wily y con Iñaqui; lo que se discierna también les comunicaremos oportunamente.

Que María, nuestra buena Madre vuelva hacia nosotros sus ojos misericordiosos y nos ayude a mirar a los hermanos con ternura, y compasión, que sepamos como Ella descubrir en todo momento el querer de Dios y sobre todo que nos alcance la gracia de saber VER en todo a nuestro TODO.

Un abrazo con cariño esperanzado

S.Nadieska Almeida y miembros de la Junta directiva.