INMACULADA

Mis queridos hermanos: En la tarde del 2 de agosto, se nos cayó el techo del altar de la Capilla de nuestra casa de La Inmaculada. Si bien es un acontecimiento muy doloroso, también agradecemos a Dios que no tuvimos que lamentar pérdidas humanas.

 

A todos los que conocen nuestra capilla saben cuántas personas entran cada día para dejar sus intenciones allí, sobre todo los pacientes del hospital Ameijeiras.

Les pido que nos acompañen con sus oraciones y podamos arreglar éste lugar de oración, de encuentros, de corazones que se abren confiados a Jesús y a su Madre María de la Medalla Milagrosa.

Gracias porque sabemos que la FUERZA ORANTE, será nuestra mayor fuerza, porque será Dios y su GRACIA que no falla.


Con cariño Hijas de la Caridad de CUBA.