Evangelio del Domingo

2021 Adviento1(Lucas 21,25-28.34-36)

 

El tiempo ordinario y el tiempo de Adviento terminan y comienzan en una nota común.La Iglesia recoge las advertencias de Jesús sobre el final de los tiempos. El evangelio de San Lucas, que leemos este domingo, y los evangelios de San Marcos y San Mateo coinciden sustancialmente en los elementos de este discurso de Jesús sobre los tiempos finales. Todos hacen referencia a grandes señales de conmoción en la naturaleza y de violencia entre los pueblos, con acento en la persecución que tendrán que enfrentar los seguidores de Jesús.

El impacto esperado de todos estos anuncios debería ser el predominio del temor. Pero no es así. El caos que se predice tiene más bien connotaciones de un parto que se avecina. Al ver estas señales, los discípulos deben levantar la cabeza, señal de esperanza, porque se acerca su liberación.El reclamo que se repite una y otra vez en los tres evangelios es el de estar atentos, estar despiertos. Una actitud de vigilancia y de discernimiento. Resistir la tentación de escuchar los discursos atemorizadores de los falsos profetas ...


 

La Verdad y la Vidajpg(Juan 18,33-37)

 

Al celebrar hoy la fiesta de Cristo, Rey del Universo, la Iglesia reconoce a Jesús como la máxima revelación de Dios y la suprema autoridad espiritual de la comunidad de los creyentes. Jesús se dio a sí mismo los tres títulos que aparecen en el evangelio de San Juan, el Camino, la Verdad y la Vida. En el diálogo con Pilato en el evangelio de hoy, Jesús responde afirmativamente a la pregunta que le hace el procurador romano sobre su realeza. “


Yo soy Rey”. Es verdad que había aclarado inmediatamente antes de esa respuesta que su reino no puede compararse con los otros reinos de este mundo. “Mi Reino no es de aquí”. No está respaldado por la fuerza de las armas ni por el poder del dinero y las riquezas ...




 

Mis palabras no pasaran(Marcos 13,24-32)

 El discurso sobre el fin del mundo,lleno de imágenes aterradoras (el sol y luna oscurecidos, estrellas cayendo del cielo y los “ejércitos celestes” temblando), ha causado y seguirá causando temor. Ese temor alcanzó niveles muy altos cuando comenzábamos el nuevo milenio y fue aprovechado por algunos predicadores tremendistas para invitar a las personas a la conversión. Los temores se acrecientan cuando van acompañados por la incertidumbre del calendario del fin de los
tiempos. “El día y la hora nadie lo sabe”, ni siquiera los ángeles del cielo.

En contraste con el discurso aterrador, resuenan las palabras de Jesús afirmando su permanente cercanía: “Sepan que él está a la puerta”. No tenemos idea —tampoco nosotros sabemos día ni hora— pero sí tenemos la seguridad de que toda nuestra historia, desde el comienzo hasta el incierto final, está en las manos de Dios. Más todavía, tenemos la promesa de Jesús de que sus palabras, toda la propuesta de vida que Jesús vino a traernos, no pasarán ...




 

Página 1 de 59