no necesitas tantas cosas

 

 Lo que necesita verdaderamente el hombre es otra cosa. Que un experto en humanidad haga el estudio de las verdaderas necesidades.

A lo mejor no son muchas, pero profundas.

El hombre no tiene muchas necesidades, pero tiene mucha necesidad.

El hombre necesita mucho, no muchas cosas.
Necesita de hombres, no de cosas.

Necesita de amigos, de presencias, de sonrisas, de cariño, de esperanza.

Precisa de encuentros, de sentimientos, de ideales. Necesita de humanidad.

Por tanto, desnúdate de cosas y vístete de humanismo.

Que tus manos estén vacías, pero que tu corazón esté lleno de nombres.
No colecciones tesoros, sino amigos.

No atesores acciones, sino relaciones.

No multipliques intereses, sino personas.

Que tus manos se gasten en estrechar y en compartir.