darse a los demas 

Marcelo, marido de una productora de televisión, estaba perdido en Los Angeles, California. Durante horas vagó sin rumbo, y, ya tarde en la noche, terminó entrando en un área peligrosa. Percibiendo el ambiente a su alrededor, se puso nervioso y resolvió tocar el timbre de una casa con luz encendida.

Un hombre de pijama atendió. Marcelo explicó la situación y pidió que le llamase un taxi. En lugar de hacer esto, el hombre se vistió, sacó el auto del garaje y lo llevó hasta su hotel.

En el camino, le explicó: "hace cinco años atrás, estuve en Brasil. Cierta noche, me perdí en San Pablo. Yo no hablaba una palabra en portugués, pero un muchacho brasileño terminó entendiendo lo que yo quería, y me llevó hasta el hotel.

Hoy, Dios me permitió saldar esa deuda".