Dios sabe

Una hija le comentaba a su madre que en todo le iba mal. Había reprobado álgebra, su novio terminó con ella y su mejor amiga había cambiado de ciudad. Mientras dialogaban, su mamá estaba preparando un pastel y le preguntó a su hija:

- ¿Quieres comer algo?

- Claro mamá, ¿me pudieras dar de tu pastel?

- Ten, tómate este aceite.

- No entiendo, respondió la hija.

- ¿Qué tal un par de huevos crudos?

- ¡Qué asco, mamá!

- Entonces, ¿quieres algo de harina? ¿O qué tal, bicarbonato?

- Mamá, ¡todo eso es asqueroso!

- Sí, todas esas cosas parecen malas en sí mismas. Pero cuando las unes, de la manera adecuada, haces un pastel delicioso.

Así trabaja Dios. Muchas veces nos preguntamos por qué nos permite pasar por tiempos tan malos y difíciles. Pero Dios sabe que cuando pone todas estas cosas en orden, siempre trabajarán para nuestro bien. Sólo tenemos que confiar en Él y, tarde o temprano, ¡estas cosas harán algo maravilloso!