La Fe en DIOS

Domingo XIII Tiempo Ordinario, Marcos 5,21-43


Un hombre ateo se dirigió al campo para convencer a todos los habitantes del pueblo sobre la no existencia de Dios, mientras compartía sus teorías con la gente y argumentaba sobre quien le podía probar que Dios existía, un anciano se acercó y le pidió una naranja, la cual con toda paciencia pelo, y sin prisa alguna se la comió entera, cuando finalizo pregunto al hombre ateo:

¿Señor podía usted decirnos a mí y a toda la gente del pueblo, como estaba la naranja que acabo de comerme, estaba dulce o estaba amarga?
El ateo, se sonrió sarcásticamente y dijo:

Anciano como pretende usted que yo le diga a usted como estaba la naranja que usted se comió si dulce o amarga, si no fui yo quien se la comió.
El anciano le respondió: Pues vera usted, así mismo es Dios no se puede decir nada acerca de El si no lo ha probado.